El Sabadin fue mi primer día de clases en la universidad, después de mi truculenta salida, ya regrese otra vez a la uní en turno sabatino, el ambiente esta mas cómodo y no hay tanto niño teto chillando por los pasillos. La banda de mi salón se ven buena onda y los profesores que conocen al grupo dicen que en general es un grupo muy ñoño y bueno.
En general tenia como miedito de no estar el corriente por el tiempo que pase en oscuras de la merca, pero al entrar al salón, resulto que la ardilla empezó a correr y a contestar las preguntas que los profes decían. Buena ardilla.
El pedin del asunto es que no hay mucho tiempo para ir a desayudar, solo tienes como 15 min. máximo y en lo que llega uno al mercadin y te atienden pues ya se quemo el tiempo, así que tendré que llevar un chanwis por si la panza empieza a chillar de hambre.
Pero de este mi primer día saque una conclusión. Si es un hecho que la mayoría de mis finales de etapas de vida han sido un verdadero asco, todos mis comienzos han sido de lo más geniales.


