Son los antojos de mis ojos los que te miran sin desnudarte y recorren tu cuerpo con cierta consciencia que me llevan al abismo de tu ser. Es solo el despertar lo que no reconozco, no se como llegue al lugar en donde estoy ,es como si el mañana me guiara
exactamente en donde estas.
Puede ser el ritmo de jugar en el cielo, despertar al sol de tu respiración debajo de tu sudor y la luz del sol, solo dejando las marcas del vuelo y las caricias en el aire para que cuando llegues, lo identifiques y sonrías por las huellas de la batalla y el recuerdo del tiempo.
Las caricias son un regalo que me dicen que hacer y me dicen los secretos de tu ser, haciendo que nunca aterrice en este vuelo por que es tu aliento el que eleva mi voz y la mantiene en equilibrio. Es mi ser lo que flota, tus labios los que rozan, mis ojos los que sienten, tus manos las que claman y mis piernas las que derriten el pudor.
Desnuda? No, no lo estoy. Sedienta? tampoco lo estoy. Solo en espera del tú, que me hace ser yo durante ese vuelo, que solo viaja por mi cama, entre mi techo y mi colchón al palpitar de un corazón. Mis piernas se ilusionan del conocimiento de tu ser y son mis pechos los que te añoran, pero mis ojos los consuelan por que al cerrarse te sienten y danzan de alegría con mis piernas y mis sueños creando un éxtasis de verdades satisfechas. Solo es conocimiento, solo es una necesidad, solo es la espera de un Lunes, solo la espera de la noche. Y lo especial de ese lunes? Eres Tú, saciando el Yo para elevar el nosotros.








